nuestra historia
En los años 60, la familia Gómez dio sus primeros pasos con lo que tenía a mano: trabajo, unión y una forma muy clara de entender el negocio: cumplir siempre con lo que se promete.
Desde una pequeña tienda de barrio hasta un puesto en Mercazaragoza, cada avance llegó sin atajos. Solo con esfuerzo diario, cercanía con el cliente y una obsesión constante por hacer las cosas bien.
Hoy: más que una empresa
Hoy trabajamos con cientos de agricultores, gestionamos miles de toneladas y seguimos creciendo. Pero lo que realmente nos define no son los números. Son nuestros valores.
Lo que llamamos CHIL no es solo lo que decimos. Es lo que nos ha traído hasta aquí. Y lo que nos hace seguir avanzando.
C
Compañerismo
Trabajamos como un solo equipo, dentro y fuera.
H
Honestidad
A clientes, proveedores y a nuestras raíces.
I
Implicación
En cada proceso, en cada decisión, en cada detalle.
L
Lealtad
Decimos lo que hacemos.
Y hacemos lo que decimos.
Patatas Gómez es tierra, es trabajo… y es palabra